Contabilidad mental
Repartimos el dinero en cuentas mentales separadas, como ocio o casa, y no tratamos igual todo el dinero.
Qué problema aborda
Explica por qué gastamos de forma distinta según de dónde viene el dinero o en qué cuenta mental lo anotamos.
Un ejemplo
Vas al teatro con una entrada de 10 $. Al llegar, descubres que has perdido algo.
En los dos casos pierdes 10 $. Pero la entrada perdida se anota en la cuenta del teatro, que parece ya gastada.
Por qué pasa
Anotamos cada gasto en una cuenta mental, como ocio, comida o caprichos.
Cada cuenta tiene su propio límite, aunque el dinero sea el mismo.
Lo que sale de una cuenta ya gastada duele más que lo que sale de otra.
Aplicaciones en diseño
Úsalo así
Ayuda a la gente a ver el coste total, no solo la cuenta en la que lo anota.
Evita
Trocear un precio en cuotas pequeñas para que no parezca un gasto grande.
Para no caer
Antes de gastar, piensa si lo harías con dinero de otra cuenta.
88 % vs 46 %
Lo que dice la investigación
Personas que comprarían la entrada tras perder un billete de 10 $ o tras perder la propia entrada (Tversky y Kahneman, 1981).
Evidencia sólida. Thaler (1985) desarrolló la idea y la llamó contabilidad mental.
Autores y obras
Amos Tversky y Daniel Kahneman (1981)
Plantearon el dilema de la entrada perdida.
Richard Thaler (1985)
Describió cómo organizamos el dinero en cuentas mentales.
Conexiones
Se usa en
Relacionado con
Fuentes
Fuentes originales
- Thaler, R. (1985). Mental accounting and consumer choice. Marketing Science, 4(3), 199–214. Ver fuente: Thaler, R. (1985)
- Tversky, A. y Kahneman, D. (1981). The framing of decisions and the psychology of choice. Science, 211(4481), 453–458. Ver fuente: Tversky, A. y Kahneman, D. (1981)
Última revisión: